domingo, 20 de abril de 2014

No es sólo por diversión!!!




Es un hecho irrefutable, los videojuegos ya son una “realidad” y parte innegable de nuestra cultura, incluso me atrevo a decir; posee la suficiente madurez y los elementos necesarios para ser considerado como una obra de arte. No obstante intentemos ir más allá, ¿es posible que los videojuegos sean considerados como una fuente de reflexión crítica, aprendizaje, análisis, síntesis, valoración, etc características que en sí mismas sugieren aquella capacidad humana, que nos abre infinitas maneras de concebir y construir nuestra realidad… que es el conocimiento?

Personalmente y creo que es extensivo a ti amigo lector, es recalcitrante y sumamente desmoralizante cuando nos califican de “vagos”, “ociosos”, “enajenados”, “inmaduros”, “infantiles”, y demás adjetivaciones, solo por el hecho de hacer una de las cosas que mejor disfrutamos, que es jugar videojuegos. No hay censura, ni juicios de valor, para quien va horas al gimnasio, o para quien se la pasa leyendo un libro durante toda la noche, o incluso para quien no puede despegarse de su “face”, puesto que están haciendo algo “productivo” o en su caso; elaborando alguna actividad en la que se aprende algo. Por otro lado, en principio pareciera que los videojuegos no dejan nada más, que puro vago y llano entretenimiento, pero lo que intento decir es que así como un libro o una película, los videojuegos son medios para reflexión crítica y análisis, y por ende, fuente de conocimiento o aprendizaje.

Por ejemplo, la temática central  de Assassins Creed plantea un problema moral importante; por un lado están los asesinos defendiendo a capa y espada la libertad, mientras que por otro lado los templarios que optan por el orden y la felicidad a costa de la libertad. Este problema en sí mismo, da mucho que pensar sobre nuestra propia existencia ¿preferiríamos sacrificar nuestra libertad por un mundo más ordenado y “feliz” en el que unos cuantos fungirían como regentes de lo que está bien o está mal?




La otra cara de la moneda la podemos apreciar en el videojuego de Bioshock; “Rapture” una ciudad bajo el agua donde existe la “libertad absoluta”, sin reglas, normas, ni morales ambiguas. Por mucho que se enaltezca la libertad, gobierna la voluntad del más fuerte, del más apto o del más “listo”; no existe ni el más mínimo atisbo de humanidad, pero eso puede cambiar de acuerdo a las decisiones que vayamos tomando a lo largo del juego (extraer el Adam o no de las Little sister), de modo que el posible “fallo” en el sistema somos nosotros (Jack), que puede o no mostrar un poco de humanidad ante un mundo donde el caos, el dinero, la vanidad, el egoísmo y obviamente, lo material son los "dioses".

Por otra parte, no excluyo la posibilidad de que en efecto, haya personas que solo juegan videojuegos por puro entretenimiento y vaga diversión al puro estilo “seek and destroy”, pero es como ver la película de Matrix, sin siquiera cuestionarse un poco el lugar de nuestra existencia y lo que nos rodea, y sólo haya gustado por sus efectos especiales. Que en cuyo caso sería una visión muy pobre de tan tremenda película. Así que los invito amigos gamers no sólo a jugar los videojuegos, sino también a pensarlos, garantizándoles que el disfrute es aún más placentero y no sólo eso, sino que además nos permite aprender algo sustancial de tan divertido “pasatiempo” para que a la postre justamente podamos generar conocimiento, en base a análisis y reflexión crítica. El catalogo es inmenso y seguramente algunos o muchos de los videojuegos que ustedes disfrutan, contienen elementos sustanciosos que serían por demás interesantes analizarlos y discutirlos.

Esta entrada sólo fue una breve "repasada" sobre lo que yo he considerado nuclear respecto a estos videojuegos, soy consciente que todos y cada uno de los videojuegos que existen, merecerían una entrada o análisis completo, pero ya dedicaremos tiempo y pensamiento en ello.
 
GG







 

No hay comentarios:

Publicar un comentario